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Cómo hablar con niñas y niños sobre desastres y acompañarlos

Cómo hablar con niñas y niños sobre desastres

Las niñas y los niños se sienten seguros cuando saben qué va a pasar y ven tranquilos a sus adultos. Prepáralos antes, con palabras sencillas y simulacros como juego. Durante la emergencia, mantenlos contigo y explícales en pocas palabras lo que pasa. Después, escúchalos sin presionar, vuelvan pronto a la rutina y limita las noticias. Si el malestar dura semanas o empeora, busca ayuda profesional.

Esta guía resume y adapta, con nuestras palabras, las recomendaciones del Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), del Cenapred, de la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones (CONASAMA), del IMSS, del Hospital Psiquiátrico Infantil "Dr. Juan N. Navarro", del DIF de la Ciudad de México, de UNICEF y de la Organización Mundial de la Salud. Algunos consejos vienen de los CDC de Estados Unidos, de Sésamo y de un manual de Nicaragua, y lo indicamos. Al final encontrarás todas las fuentes.

Infografía: cómo preparar y acompañar a niñas y niños antes, durante y después de un desastre

Por qué importa

Después de los sismos de septiembre de 2017, UNICEF México encontró que el principal daño a la salud de la niñez fue emocional. Las mamás de Juchitán y Jojutla contaron que sus hijos no dormían, no querían quedarse solos y vivían con miedo a que volviera a temblar (UNICEF México). Prepararlos antes y acompañarlos después hace una gran diferencia.

Antes: prepararlos sin asustarlos

  • Habla de los desastres antes de que pasen, con palabras sencillas y según su edad: qué es un sismo, un huracán o un tsunami y qué va a hacer la familia. Toma en serio sus preguntas (UNICEF, SIPINNA).
  • Hagan el Plan Familiar entre todos. Que ayuden a dibujar el croquis de la casa, a marcar las zonas de menor riesgo y a elegir el punto de reunión (Cenapred). Te explicamos cómo en el Plan Familiar de Protección Civil.
  • Dales una tarea sencilla, como cargar su mochila o avisar a alguien, y decidan qué adulto se encarga de los más pequeños (SIPINNA, Cenapred).
  • Que memoricen su nombre completo, su dirección y el teléfono de un familiar. A los más chicos, dales una tarjeta con esos datos (Cenapred, SIPINNA, UNICEF).
  • Armen juntos su mochila con un peluche, colores, papel, un juego de cartas o fotos de la familia (UNICEF). Revisa qué más agregar en Mochila de emergencia para niños, mayores y mascotas.
  • Pregunta por el plan de su escuela y explícales para qué sirven los simulacros, para que los vivan como aprendizaje y no como algo que da miedo (UNICEF, CDC).

Simulacros que parecen juego

  • Practiquen al menos tres veces al año, desde distintos cuartos y también de noche (Cenapred).
  • Hagan un reto: tomen el tiempo para llegar al punto seguro e intenten mejorarlo juntos. Al final, platiquen qué salió bien y qué hay que corregir (Cenapred, SIPINNA).
  • Repasen las reglas: no corro, no grito, no empujo (Cenapred, SIPINNA).
  • Con los más pequeños, sirven los juegos de respiración, como abrazar fuerte un peluche y soltarlo poco a poco (Hospital Juan N. Navarro, UNICEF).
  • Usen materiales oficiales, como el cuento "Un día muy movido" del SIPINNA, para niñas y niños de 6 a 11 años, y los recursos de su repositorio para familias.

Cómo hablarles según su edad

  • De 0 a 5 años: necesitan sentir cerca a sus cuidadores. Usa frases cortas y concretas, mucho contacto físico y rutinas de comida y sueño. Lo que más los calma es volver a sentirse seguros (Sésamo, UNICEF).
  • De 6 a 11 años: ya entienden el peligro y pueden preocuparse mucho por su familia. Responde con honestidad, corrige lo que entendieron mal y dales tareas pequeñas para que se sientan útiles. Fíjate también en quienes se portan "demasiado bien" para no ser una carga: también necesitan atención (CDC, manual de Nicaragua).
  • De 12 a 17 años: les importa mucho lo que sienten sus amigos. Dales espacio para hablar con ellos y con adultos de confianza, déjalos ayudar a la comunidad y baja un poco, por un tiempo, lo que esperas de ellos en la escuela y en casa (UNICEF, manual de Nicaragua).
  • A cualquier edad: no mientas ni prometas que "nunca va a volver a pasar". Tranquilízalos con lo que sí es cierto: "estoy aquí y estoy haciendo todo para cuidarte". Explícales que nadie causa un sismo y que no es culpa de nadie (UNICEF, Sésamo).
  • Si alguien murió, habla de la muerte de forma sencilla y concreta, sin rodeos, y deja que la recuerden con algún ritual. Atiende su tristeza en privado (UNICEF).

Durante la emergencia

  • Tu calma es su calma. Los niños reaccionan según ven reaccionar a sus adultos (UNICEF, Sésamo).
  • Mantenlos contigo, lejos de ventanas y muebles, en la zona de menor riesgo. A los más pequeños, cárgalos o llévalos de la mano (SIPINNA, UNICEF).
  • Si hay que salir, explícales en pocas palabras qué va a pasar y deja que lleven su objeto favorito (UNICEF).
  • Protégelos de cámaras e imágenes del desastre mientras estén angustiados (Cenapred).

Después: reacciones normales

En los días y semanas siguientes es esperable que tengan miedo, quieran estar pegados a ti, duerman mal o tengan pesadillas, hagan berrinches, jueguen una y otra vez a lo que pasó, se quejen de dolor de cabeza o de panza, o vuelvan a mojar la cama o a hablar como bebés (UNICEF, Sésamo, CDC). En adolescentes puede haber aislamiento, discusiones o bajas en la escuela. Algunas reacciones aparecen días o semanas después, aunque al principio se vean bien (UNICEF).

Después: cómo acompañarlos

  • Escucha sin interrumpir ni presionar. Si no quiere hablar, no lo obligues, pero dile que puede hacerlo cuando quiera. Preguntas como "¿dónde estabas?" o "¿cómo te sentiste?" abren la plática (UNICEF, Hospital Juan N. Navarro).
  • Ayúdale a ponerle nombre a lo que siente (enojo, tristeza, miedo) y a expresarlo dibujando, jugando, con música o moviéndose (Sésamo, UNICEF).
  • Vuelvan pronto a la rutina: horarios de comida y sueño, el mismo cuento cada noche. La rutina da seguridad (UNICEF, Sésamo).
  • Por un tiempo, ten más paciencia con las regresiones y responde con cariño, no con castigos (Sésamo).
  • Déjalos ayudar a otros, por ejemplo a repartir ropa o juguetes, y cuéntales que mucha gente está ayudando (UNICEF, Sésamo).
  • Busquen espacios de juego con otros niños. Después de los sismos de 2017, el DIF de la CDMX y UNICEF abrieron espacios así para que pudieran expresar lo vivido (DIF CDMX).

Noticias, redes y rumores

  • Limita las noticias y los videos del desastre. Los más pequeños pueden creer que está pasando otra vez cada vez que ven las imágenes (Sésamo, CDC, Hospital Juan N. Navarro).
  • Si vio o escuchó algo, pregúntale qué entendió y corrige lo que esté mal (Sésamo, CDC).
  • No reenvíes cadenas. En 2017 circularon rumores falsos que aumentaron el miedo de muchas familias. Infórmate solo por canales oficiales (UNICEF México).

Cuándo buscar ayuda profesional

  • Si después de unas semanas no mejora o empeora, o si el malestar no le deja ir a la escuela, convivir con amigos o con la familia (CDC, UNICEF, Sésamo).
  • Si revive lo que pasó una y otra vez, evita todo lo que se lo recuerde o se atrasa en su desarrollo (UNICEF).
  • Busca ayuda de inmediato si tiene ataques de pánico o habla de hacerse daño o de dañar a alguien: llama al 911 o a la Línea de la Vida (UNICEF, CONASAMA).

Líneas de ayuda en México

  • Línea de la Vida: 800 911 2000. Gratuita, las 24 horas, los 365 días. Atiende crisis emocionales y puedes llamar por ti o por un familiar (CONASAMA).
  • Emergencias: 911.
  • IMSS, orientación telefónica en salud mental: 800 2222 668, opción 4 (IMSS).
  • En la Ciudad de México, Locatel ofrece apoyo psicológico las 24 horas en el *0311 o el 55 5658 1111 (Locatel CDMX).

Cuídate tú también

  • Tú también estás bajo tensión. Cuidarte es parte de cuidarlos: habla de lo que sientes con otros adultos y pide ayuda si la necesitas (UNICEF, Cenapred).
  • Puedes decirle con calma "yo también me asusté", pero no le cargues preocupaciones de adulto, como el dinero o el futuro (UNICEF).
  • Fíjate en las señales de estrés, en ti y en ellos: en niños, la irritabilidad puede ser la más clara (IMSS).

Lo que conviene evitar

  • "Prometo que no va a volver a pasar." Si vuelve a pasar, se rompe la confianza (UNICEF).
  • "Los chiquitos no se dan cuenta." Sí se dan cuenta, aunque no lo digan (UNICEF).
  • Obligarlos a contar lo que pasó o pedirles que actúen el desastre. Deja que el juego sea libre y ayuda a que termine bien (UNICEF, Sésamo).
  • Explicar el desastre como un castigo. Los sismos y los huracanes son fenómenos naturales y no son culpa de nadie (UNICEF).

Fuentes

Reescribimos y adaptamos la información de estas fuentes. El crédito de cada recomendación es de sus autores.

Infografía: preppers.mx, con base en las fuentes citadas. Esta guía es educativa y no sustituye la atención de un profesional de la salud mental. En una emergencia, llama al 911.

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